Tener una buena piel no se debe únicamente a la suerte en tu genética; los hábitos diarios juegan un papel crucial, de igual forma que el estado de tu balance hormonal, salud en general, nivel de hidratación interna se refleja en tu piel.
Actualmente, existen innumerables opciones y marcas, miles de reseñas en Instagram, YouTube y otras redes sociales, muchas recomendaciones y poca información realista.
No existen adjetivos reales “mágicos» para un aceite de una semilla como marula, rosa mosqueta, hemp. Maravilloso, sí, pero es nada realista lo que prometen hacer por tu piel en un día o una semana de uso de un aceite vegetal por ponerte un ejemplo, o que mágicamente se revertirán 10 años en tu piel si usas tal o cual producto o marca.
Contar con información adecuada es clave para establecer expectativas lógicas y reales.
Es importante discernir entre lo que es efectivo, lo que no lo es y lo que simplemente es marketing, la gran mayoría de lo que actualmente ves y escuchas en las redes, donde la mayoría del contenido es promocional (las marcas les pagamos a los creadores de contenido por ese contenido).
Hoy en día, donde la publicidad ha evolucionado desde pagar por espacios en revistas y publicaciones impresas a aparecer en recomendaciones de YouTube y posts en redes, una reseña debería basarse en al menos dos meses de uso diario y nocturno del producto específico.
Un par de aplicaciones no son suficientes para hacer un review.
En definitiva, cuidar tu piel es una decisión muy personal y será más fácil tomar decisiones informadas cuando adoptes una ideología como consumidor y usuario.
¿Por qué será más fácil? Porque podrás elegir productos que se alineen primero con tu filosofía de vida, como aquellos que no contienen tóxicos que dañen el planeta o que no sean agresivos con tu piel, entre otros.
A continuación, te comparto algunos puntos realistas, fundamentados e informados sobre cómo estructurar tu rutina de cuidado de la piel y la función de cada paso.
Antes de comenzar
En este artículo, te explicaré detalladamente, paso a paso, la rutina básica que es fundamental en cualquier cuidado de la piel.
Piensa primero en una rutina básica, y con básica me refiero a fundamental, independientemente de si eres súper entusiasta del skincare o no.
Es tan esencial como lavarte los dientes o mantener una higiene personal básica.
Estos tres pasos no están diseñados para cubrir necesidades específicas como el acné o las pigmentaciones, sino para mantener tu piel en condiciones básicas mínimas de salud.
Por ejemplo, lavándote los dientes después de cada comida, no esperarías que se solucione una problemática con una muela del juicio por ejemplo.
Lo mismo aplica aquí:
- Limpieza: Eliminar polvo, residuos de células muertas, sebo, grasa, maquillaje, protectores solares, bacterias y residuos de agentes contaminantes ambientales que impactan en tu piel diariamente.
- Hidratación: Eres 70% agua, así que no es sorpresa que este sea uno de los pasos más importantes. Aquí tu piel recibe los activos solubles en agua que son los grandes responsables de su apariencia. Una piel deshidratada es más susceptible a todo lo que no quieres ver, líneas finas, parches, textura gruesa e irregular, brotes, irritación y sensibilidad.
- Humectación: Humecta y sella tu piel con emolientes, promoviendo el equilibrio y la reparación de tu barrera protectora para hacerla más resistente a las agresiones ambientales.
El objetivo de cualquier rutina básica de cuidado de la piel es proporcionar a tu piel los ingredientes y pasos necesarios para funcionar de la mejor manera posible.
Conforme tu piel experimente cambios debido a la edad, hormonas, clima, etc., necesitarás adaptar tu rutina.
A partir de los 25 años, tu piel comienza su proceso natural de envejecimiento y será paulatino.
Cada año, la producción de colágeno disminuye, así como tu capacidad para retener hidratación.
Lo primero que tienes que poner en la mesa, es que es una realidad que tu y tu piel cambiarán conforme pasen los años, es lo natural, lo que sucederá nos guste o no y no hay nada que lo detenga si tenemos el privilegio de seguir cumpliendo años.
No hay cirugía, inyectable, procedimiento que detenga los años y/o los revierta.
¿Puedes tener una piel fabulosa en tus 40, 50, 60 y más?
¡Por supuesto!
Una buena piel de los 40 en adelante es el reflejo de tus decisiones en tus 20 y 30 en hábitos de vida, alimentación y por supuesto, la calidad de tu rutina de skincare conforme pasan los años.
Dale tiempo
La ciencia y tecnología detrás de los productos para el cuidado de la piel ha avanzado mucho, pero todavía no existe una solución instantánea: necesitas tiempo para ver beneficios.
Los resultados solo se perciben a través del uso constante y diario, y en sinergia de un producto con otro.
Seamos realistas: si tienes 35 años, por ejemplo, usar un régimen completo de cuidado de la piel por primera vez, no revertirá el daño solar, las pigmentaciones o la falta de cuidado de todos esos años en tan solo un mes.
Se necesitan al menos 8 semanas de uso diurno y nocturno, respetando las indicaciones de uso del producto, para que puedas comenzar a ver algún cambio, por supuesto serán muy sutiles y los podrás notar si tomas una fotografía ANTES de iniciar un nuevo régimen o producto y vas comparando con mínimo 8 semanas entre sí. Este tiempo corresponde al ciclo natural de renovación celular de tu piel.
Aplica estos tres pasos en orden de textura: del más ligero al más untuoso.
Por ejemplo: limpiador facial, tónico y finalmente humectante.
Ahora, te explicaré uno por uno la función de los productos para una rutina básica.
Limpiar tu piel es el paso básico y esencial de cualquier rutina.
¿Qué esperar de un limpiador? Que limpie tu piel.
¿Son todos iguales? Para nada, depende de si su fórmula contiene ingredientes activos, sulfatos, la calidad de sus ingredientes, el expertise del formulador, si son irritantes o sensibilizantes, qué tipo de ingredientes utilizan y la fórmula específica para cada necesidad.
Nuestra piel entra en contacto con contaminantes ambientales, suciedad y otros factores cada día que deben eliminarse.
Limpiar tu rostro dos veces al día, mañana y noche, es fundamental y clave.
No pienses que un limpiador facial disuelve pantalla solar, sebo, maquillaje; primero debes usar un producto que disuelva grasa, sebo, maquillaje y protector solar, y por eso es importante la doble limpieza por la noche.
Un limpiador, ya sea un gel facial, un aceite, un bálsamo o cualquier otro producto para limpiar, no va a eliminar tu acné, cicatrices, pigmentaciones o líneas de expresión por sí solo.
Su función es limpiar, con una fórmula que apoye y ayude a los siguientes pasos para tratar tu condición específica.
La doble limpieza solo es necesaria por la noche, cuando tu piel está más cargada de contaminación y sebo del día, maquillaje, etc.
Primero disuelve con el producto adecuado, como un bálsamo limpiador o un aceite, y luego sigue con tu segundo paso de limpieza.
Busca productos que no contengan ingredientes comedogénicos; nadie quiere que los poros se llenen de impurezas. El aceite de coco, por ejemplo, tiene un alto nivel en la escala comedogénica, aunque escuches recomendaciones sobre él, no es lo mejor para limpiar tu rostro.
Otros aceites altos en la escala comedogénica que debes evitar son:
- Aguacate
- Ricino
- Cacao
- Coco
- Moringa
- Marula
- Aceite de palma
- Soya
- Gérmen de trigo
Toners y Essences
Segundo Paso
Para muchos, la palabra “tóner” nos lleva a los astringentes de los años 80, productos a base de alcohol que se usaban para secar la piel grasa y eliminar el resto de suciedad después de la limpieza. Las fórmulas de hoy son muy diferentes, dependiendo de la marca y la fórmula específica.
Piensa en ellos como suplementos: fórmulas acuosas y ligeras que son un impulso de nutrientes, mejoran la absorción de los productos activos que siguen y equilibran el pH de tu piel.
¿Son todos iguales?
No, depende de si contienen ingredientes activos, expertise de la formulación y qué tipo de ingredientes utilizan.
Son una buena manera de agregar ingredientes fabulosos y personalizar según tu necesidad.
¿Qué esperar de un Toner o Essence?
Que equilibren tu piel, la llenen de hidratación, activos solubles en agua (si aplica) y la preparen para la siguiente fase.
Los Toners y Essences se aplican después de realizar tu limpieza y antes de todo lo que sigue como serums, hidratantes, mascarillas, etc.
El método de aplicación tradicional es saturar una almohadilla de algodón y pasarla por el rostro, pero terminas desperdiciando muchísimo producto y casi no queda una cantidad adecuada en tu rostro.
Aplica el tóner con manos limpias, agrega y aplica en tu piel presionando ligeramente.
Humectantes
Paso 3
La función de un humectante es eso, humectar y suavizar la capa externa de tu piel.
¿Qué esperar de un humectante? Que humecte, selle y promueva una piel más protegida.
¿Son todos iguales? Para nada, depende de si contienen ingredientes activos, aceites con alto índice comedogénico, expertise del formulador, cantidad y tipo de ingredientes utilizan.
Ayudan a prevenir la pérdida de agua a través de la capa externa de la piel y, dependiendo de la marca y la fórmula, pueden contener activos o no.
No confundas activos con ácidos grasos; un aceite de semillas no es un activo, es un aceite vegetal, un emoliente.
Es un paso básico de los tres pasos de una rutina básica, se usa durante todo el año cambiando en texturas si así lo requiere tu piel por cambios de clima, y depende de su textura y de sus ingredientes hay uno correcto para tu necesidad de piel y problemática.
Tu piel pierde la capacidad de retener agua a medida que envejeces, entre muchos otros cambios, así que no es igual los ingredientes para una piel de 10 o 20 años que para una piel de más de 25 años que comienza el proceso natural de envejecimiento de la piel.
No es igual tu necesidad de piel para el día que para la noche.
Durante el día, se requiere protección de los radicales libres por oxidación, por lo que normalmente contienen o deberían contener antioxidantes.
Por la noche, tu piel necesita otro tipo de ingredientes.
Las cremas que aplicas por la mañana están diseñadas para proteger tu piel de los agresores ambientales a los que te enfrentas cuando sales de casa; muchas contienen antioxidantes para minimizar los radicales libres presentes en la contaminación y protector solar para protegerte de la radiación ultravioleta.
Suelen tener una consistencia ligera. Las cremas de noche, por otro lado, se centran en reparar con ingredientes activos específicos y en porcentajes adecuados para acelerar la renovación celular y tratar necesidades más complejas.
Estas también reponen los niveles de humedad, para que sea el máximo en las horas que pasas en descanso y con otro tipo de ingredientes más emolientes.
Protección de párpados explicado
¿Puedes sobrevivir sin una crema para los ojos? Absolutamente.
Sin embargo, si tienes necesidades específicas, como hiperpigmentación, piel super reseca o deshidratada en los párpados o inflamación y bolsas, sí necesitarás agregar una si quieres ver cubierta alguna necesidad específica.
La piel alrededor de tus ojos es mucho más delgada y delicada, y es más probable que reaccione a ingredientes no aptos para esta zona.
Son ingredientes especiales para esta área, y la textura o consistencia también es diferente.
Cómo elegir un humectante
Todo el mundo necesita humedad y emolientes, pero la textura e ingredientes en la fórmula cambian dependiendo de tu tipo, edad y necesidad de piel.
Nos leemos en la siguiente entrega.
Ámate Fuerte
Anny



